LA NATURALEZA DE LA MOTIVACIÓN
La motivación personal en las empresas es un tema actual. El problema es que se habla de muchas cosas, que más bien responden al sentido común. El sentido común es la acumulación de conocimiento de manera empírica, sin un proceso metodológico, pero que representa un gran cúmulo de sabiduría humana. Desde este punto de vista, la motivación es simplemente una palabra que puede significar muchas cosas, como por ejemplo: interesarse en algo o en hacer algo, animarse o animar a alguien, alegrarse, impulsarse, “ponerse las pilas”, levantarse y actuar, y así, un sinnúmero de acepciones que apuntan a la movilización.
Las personas que actúan y hacen muchas cosas, no siempre logran resultados. Lo que logran es gastar recursos, tiempo y energía para al final de la gran tarea, no se haya alcanzado nada, esta es la naturaleza de los activistas. Hay personas que logran visualizar un resultado hecho, y al permanecer de frente a esa imagen van articulando acciones para alcanzar la meta o resultado prefijado, estos son los eficientes. O sea que no es solamente de hacer, actuar, moverse sin sentido, sino de establecerse objetivos o de tener claro que cosas son las que mueven a las personas a actuar de determinada manera.
Científicamente se ha definido a la motivación como un impulso o pulsión del organismo, frente a un estímulo que le resolverá una necesidad. Este estímulo puede ser de diferentes tipos: fisiológico, como la necesidad de respirar, tomar agua, comer, dormir, excretar los residuos no útiles de los alimentos, etc.
Las necesidades de seguridad, siguiendo el esquema planteado por Maslow, hace medio siglo, implica la búsqueda muy humana de crear condiciones para su supervivencia, no solamente para resolver lo inmediato, sino un poco más de eso. Las necesidades sociales o de afiliación que vienen a ser las búsquedas de asociarse a algo, un grupo de amigos, una pandilla, un club, una iglesia, una asociación. Las necesidades del ego o afectivas o de relaciones humanas constructivas, el reconocimiento por lo que uno es, las relaciones afectivas de la familia, la pareja y los amigos. Las necesidades de autorrealización, orientan al individuo a logros que trasciendan su rol social y afectivo.
Las personas tienen muchos “motivadores”, para diferentes áreas de su vida. En el área laboral, puede querer optar por un cargo más alto en la escala jerárquica. Puede orientarse a conseguir un status y estilo de vida que le asegure la consecución de otros fines. Según McCleland, muchos tienen motivación por el poder y otros de afiliación y otros por la realización o el logro. Los políticos tienen la primera están orientados a mandar y a usar el poder, generalmente para sus beneficios personales. Es raro el político que tiene una motivación de logro que se traduciría en la búsqueda del bienestar común. Los motivos para las personas no siempre son concientes. Muchas veces, las motivaciones perversas de las personas tienen un componente inconsciente que solamente con intervención externa de un psicólogo o consejero puede aflorar al conciente. Muchas veces las necesidades de la persona en cuanto a su seguridad le hacen involucrarse en relaciones afectivas disfuncionales y tradicionalmente hemos visto a parejas que han vivido por años para darse cuenta que nunca se han amado: esta es la de afiliación, según el mismo esquema. La última que él plantea es la de logro, que está orientada a la consecución de metas y resultados.
Los motivos o los aspectos concretos a que apuntan los comportamientos humanos, son tan diversos que la publicidad los explota al máximo y al hacer uso de símbolos, imágenes, situaciones, sonidos, fragancias, en fin, toda la gamma de estímulos sensoriales imaginables, lo que consigue es “anclar” las necesidades reales a estos motivos, de carácter consumista. Todo el entorno de una organización, familia, club, iglesia, organización, etc. Está saturada de factores motivadores o desmotivadotes, que provocan tendencias y modas. Aún para la satisfacción de las necesidades más básicas.
Cuando los motivos no son explícitos o manifiestos, son inconscientes, de modo que las personas no saben que están siendo motivadas, o “manipuladas”, la diferencia entre motivación dirigida y manipulación es bien sutil. Los padres buscan como motivar a los hijos de manera constructiva, otras personas tienen motivos enfermizos y actúan para convertir a las demás personas en sus súbditos o incondicionales. Especialmente en el mundo de la política.Sin embargo, conocer lo que es la motivación y estar en capacidad de instrumentalizarla con fines positivos, sea para elevar la productividad de una empresa, de un equipo deportivo, de una familia, o de un profesional frente a sus retos personales, es un recurso de las personas involucradas en gerencias, docencia y en profesiones de ayuda. La esperanza es que se use para promover el crecimiento humano integralmente.
Las personas que actúan y hacen muchas cosas, no siempre logran resultados. Lo que logran es gastar recursos, tiempo y energía para al final de la gran tarea, no se haya alcanzado nada, esta es la naturaleza de los activistas. Hay personas que logran visualizar un resultado hecho, y al permanecer de frente a esa imagen van articulando acciones para alcanzar la meta o resultado prefijado, estos son los eficientes. O sea que no es solamente de hacer, actuar, moverse sin sentido, sino de establecerse objetivos o de tener claro que cosas son las que mueven a las personas a actuar de determinada manera.
Científicamente se ha definido a la motivación como un impulso o pulsión del organismo, frente a un estímulo que le resolverá una necesidad. Este estímulo puede ser de diferentes tipos: fisiológico, como la necesidad de respirar, tomar agua, comer, dormir, excretar los residuos no útiles de los alimentos, etc.
Las necesidades de seguridad, siguiendo el esquema planteado por Maslow, hace medio siglo, implica la búsqueda muy humana de crear condiciones para su supervivencia, no solamente para resolver lo inmediato, sino un poco más de eso. Las necesidades sociales o de afiliación que vienen a ser las búsquedas de asociarse a algo, un grupo de amigos, una pandilla, un club, una iglesia, una asociación. Las necesidades del ego o afectivas o de relaciones humanas constructivas, el reconocimiento por lo que uno es, las relaciones afectivas de la familia, la pareja y los amigos. Las necesidades de autorrealización, orientan al individuo a logros que trasciendan su rol social y afectivo.
Las personas tienen muchos “motivadores”, para diferentes áreas de su vida. En el área laboral, puede querer optar por un cargo más alto en la escala jerárquica. Puede orientarse a conseguir un status y estilo de vida que le asegure la consecución de otros fines. Según McCleland, muchos tienen motivación por el poder y otros de afiliación y otros por la realización o el logro. Los políticos tienen la primera están orientados a mandar y a usar el poder, generalmente para sus beneficios personales. Es raro el político que tiene una motivación de logro que se traduciría en la búsqueda del bienestar común. Los motivos para las personas no siempre son concientes. Muchas veces, las motivaciones perversas de las personas tienen un componente inconsciente que solamente con intervención externa de un psicólogo o consejero puede aflorar al conciente. Muchas veces las necesidades de la persona en cuanto a su seguridad le hacen involucrarse en relaciones afectivas disfuncionales y tradicionalmente hemos visto a parejas que han vivido por años para darse cuenta que nunca se han amado: esta es la de afiliación, según el mismo esquema. La última que él plantea es la de logro, que está orientada a la consecución de metas y resultados.
Los motivos o los aspectos concretos a que apuntan los comportamientos humanos, son tan diversos que la publicidad los explota al máximo y al hacer uso de símbolos, imágenes, situaciones, sonidos, fragancias, en fin, toda la gamma de estímulos sensoriales imaginables, lo que consigue es “anclar” las necesidades reales a estos motivos, de carácter consumista. Todo el entorno de una organización, familia, club, iglesia, organización, etc. Está saturada de factores motivadores o desmotivadotes, que provocan tendencias y modas. Aún para la satisfacción de las necesidades más básicas.
Cuando los motivos no son explícitos o manifiestos, son inconscientes, de modo que las personas no saben que están siendo motivadas, o “manipuladas”, la diferencia entre motivación dirigida y manipulación es bien sutil. Los padres buscan como motivar a los hijos de manera constructiva, otras personas tienen motivos enfermizos y actúan para convertir a las demás personas en sus súbditos o incondicionales. Especialmente en el mundo de la política.Sin embargo, conocer lo que es la motivación y estar en capacidad de instrumentalizarla con fines positivos, sea para elevar la productividad de una empresa, de un equipo deportivo, de una familia, o de un profesional frente a sus retos personales, es un recurso de las personas involucradas en gerencias, docencia y en profesiones de ayuda. La esperanza es que se use para promover el crecimiento humano integralmente.
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