Situaciones dificiles y cambio de paradigmas
Cuando las situaciones que conforman el entorno parecen ponerse difíciles a nivel personal, empresarial y organizacional, se generan dos tipos de respuestas: las reactivas y las proactivas. Las primeras son más comunes y muestran la capacidad de reaccionar a los eventos externos e internos del ser humano, para protegerse, para sobrevivir, etc. La naturaleza humana es más proclive a reaccionar, sobre todo cuando se siente amenazado, se puede decir que es la respuesta primitiva. La otra manera en que se responde a las situaciones que plantea la vida es de manera proactiva, o activa, representando de esta manera, la posibilidad de actuar, más que reaccionar instintivamente. Calculando y sopesando las respuestas más adecuadas para dar e incluso planificando o preparándose para realizarlas. La capacidad de ser proactivo se ha desarrollado a lo largo de muchos años, cuando se ha aprendido a valorar las habilidades y competencias que poseen los seres humanos. Siempre hay un espacio...