LA MÚSICA Y LOS ESTADOS EMOCIONALES.
Mozart, el genio de la música clásica europea, dejó un legado de más de 620 obras, que produjo en su corta vida, ya que falleció a los 35 años. Otros, como a Bach, se le atribuyen unas dos mil obras, entre las cuales más de doscientas cantatas. El mismo Beethoven, con su sordera, produjo más sinfonías y varios conciertos para piano. Que es lo que hizo posible esta producción tan vasta? Como pudieron crear tanta belleza sonora, en aquellos tiempos, y en medio de las limitaciones que tuvieron?
La música nació con el hombre. Los grupos tribales primitivos, se hicieron acompañar de ritmos y voces al acompañar sus rituales y celebraciones. En las culturas antiguas y medievales, la música fue desarrollada a la sombra de las grandes catedrales de Europa y el uso de instrumentos y de la voz humana, en diferentes tonalidades y armonías, contribuyó a crear estados de alteración de la conciencia, trances, meditación, contemplación, asi como a crear estados emocionales positivos como el amor y la alegría.
Los músicos han sido personas dotadas de sensibilidad y motivación para proyectarse por medio de las herramientas que tuvieron a mano. La historia de la música acompaña a la del hombre. La capacidad de tocar un instrumento y por otro, la capacidad de escribir en un pentagrama la música, fue un salto increíble en su desarrollo, porque de esta manera pudo ser reproducida. Si bien es cierto, las grandes privilegiadas primero fueron las cortes europeas y las iglesias, ahora la gran mayoría de la música antigua, son del dominio universal. Cada pieza musical es una expresión de los tiempos y los músicos son quienes hacen posible, la creación y adaptación.
La música, al igual que todos los estímulos auditivos, crea mapas en el cerebro. Para un profesor de música la música callejera del presente siglo suena desestructurada y mal hecha. Los modernos cantantes no respetan los tonos y cualquiera grita y es premiado por sectores de la población, de acuerdo a las modas en este particular. La expresión musical articulada responde a una dinámica neurológica que tiene un ritmo y una intensidad. La psicoterapia musical está basada en el aprovechamiento de los ritmos y las melodias para, por medio del proceso de acompasamiento, ir modulando la actividad del sistema nervioso central trayendo tranquilidad y calma, frente a situaciones de stress, angustias y estados emocionales depresivos.
La música si bien usa el canal auditivo para llegar a la conciencia de la persona, esta al ser filtrada por la percepción, crea una representación o una huella en el cerebro por medio de conexiones neuronales y al evocarse reactiva los estados emocionales creados originalmente. Esto lo demostró el Dr Wilbur Penfield, cuando al hacer cirugía con cerebro abierto y estimulado secciones de la corteza, provocaba que la persona recordara olores, sabores y se acordara de todos los detalles de aquel momento. Eso indica que el cerebro almacena toda la experiencia vivida.
Se ha reconocido que la música es un excelente ancla de los estados afectivos y de ahí el efecto de las canciones románticas, de los contenidos sociales o de los contenidos espirituales, que contribuyen a profundizar la reflexión y el autoexamen. Asimismo, para animar reuniones y para alienar a sectores de la población por medio de propaganda.
Los ritmos que contribuyen a crear estados melancólicos o depresivos, no son los mismos que invitan a los eufóricos. Los contenidos o palabras que se dicen, afirman o niegan lo que queremos sentir. No es extraño que una persona que experimenta una separación se hunda en la depresión escuchando canciones sobre desamor, o engaños y cosas semejantes. Lo mismo la que está experimentando una experiencia amorosa agradable, escuchará este tipo de canciones para ensimismarse en sus sentimientos.
Usar la música para cambiar los contenidos de nuestras representaciones visuales, auditivas y táctiles, es un recurso terapéutico para cambiar estados emocionales de manera rápida. Imaginar la música de un circo, siempre va a neutralizar un recuerdo negativo. El uso del canal visual o cinestésico se ven activados por la música. Hay imágenes generadas por sonidos suaves y voces angelicales, lo mismo que por la basura que se oye en nuestras radios comerciales.
La alteración de la conciencia, el relax tan necesario para superar el stress actual generalizado, el boom de la música ritmica, como un paliativo para mejorar el ánimo especialmente en la juventud, y todo tipo de música que pretende activar emociones y sentimientos comunes a diferentes sectores de las poblaciones, es explotado por los que han hecho de la música una industria. La decisión es, no dejarse llevar por las modas y las tendencias de consumo de la música que aparece, sino seleccionar y apreciar la que mejor se ajusta a nuestras necesidades recreativas o para reposar, estudiar o reflexionar. Ahora, se está comercializando la música de Mozart como para mejorar el rendimiento académico o la de Sebastian Bach para que los bebés la escuchen. La decisión es personal, que espero de la música? Que me anime, que me ponga eufórico, o ponga meditabundo y melancólico…..o simplemente que me haga pasar un buen rato?
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