Propósitos de Nuevo Año


Generalmente, cuando se viven los últimos días de un año, se piensa en que al iniciar el nuevo año se abre una nueva puerta. En un sentido figurado, se abre un camino, o se pasa a otro momento de la vida delimitado por la fecha cronológica, en fin, se abre una nueva agenda o inicia un nuevo calendario. Recuerdo cuando trabajaba en una oficina, al comenzar las actividades en los primeros días del año, en lugar de poner la fecha real, siempre terminaba escribiendo la del año pasado. Pienso que esos recuerdos o conexiones cerebrales se logran fijar en el plazo de los 365 días y responder a nuevos estímulos, asi como otros tanto que tienen que ver como hacemos las cosas y que por años las hemos repetido.
Se ha confirmado científicamente que las conexiones nerviosas en la corteza cerebral, crean enlaces tan fuertes que en la práctica son las que determinan los hábitos que tenemos o las creencias sólidas o convicciones que sustentamos. Se requieren esfuerzos conscientes para tomar decisiones que cambien las cosas. Las promesas y compromisos de nuevo año, si son válidas, solamente si las acompañamos con otros gestos. Si no se dan de la manera conveniente, se esfumarán en la consciencia y predominarán los conocimientos y sentimientos con los que se ha convivido.
Yo animo a los que lean esta nota a escribir siempre los compromisos nuevos y crear planes de acción para arreglar las condiciones necesarias para cumplirlas. Para mantener la consciencia de la promesa que nos hacemos, es bueno compartirla y hacer corresponsables a otros sobre lo que hemos decidido. Esto lo han hecho muchos a lo largo de la historia, como los fumadores o alcohólicos cuando se deciden a abandonar el hábito.
El cambio es posible. Las transformaciones en la vida persona son reales y factibles.
Según las técnicas de cambio de comportamiento, según los enfoques de la neurociencia, se tienen que hacer algunas cosas de acuerdo a un orden establecido:
1.      Plantearse la meta en positivo.  Es mejor plantearse obtener un peso de tanto, que decir no quiero engordar más. O igual, se puede decir, quiero abandonar el hábito de posponer las tareas de la escuela o trabajo, hasta el último momento, que decir, no quiero atrasarme en el cumplimiento de mis tareas…
2.      Comprometerse personalmente. La persona que realizará las tareas es ud mismo, no nadie más. No es delegable o transferible.
3.      Ver los resultados de manera sensorial y tangible. Cuando ud haya alcanzado su resultado o meta propuesta, debe decir: veo el producto de mi trabajo de tal y cual manera, me siento agradable de ver los resultados y por la calidad que se logró. Me escucho diciéndome que soy capaz. Me gustan los elogios de los demás. La idea es que el resultado definido, sea algo observable y sentido por la persona, asi como “visto” mentalmente…
4.      Identificar los recursos disponibles. Que es lo que tengo a mano para comenzar? Como puedo optimizar los recursos que tengo para alcanzar mi meta? Porque no los he usado anteriormente? Que es lo que pasa con mis capacidades y mis habilidades?
5.      Tamaño del cambio. Esto se refiere a que hay comportamientos que son complejos y que dependen de otros. Para ello se debe identificar cual es el comportamiento más básico y más sencillo que se pueda cambiar. Ej. No es lo mismo combatir el morderse las uñas, que dejar de fumar, porque esta conducta tiene mayor complejidad.
6.      Proyectar el cambio en el futuro. Es recomendable proyectar que pasaría en nuestro entorno cuando actuemos de manera diferente. Que dirán los demás? Será aceptado el cambio? Recibiremos apoyo o seremos saboteados? Ante estas posibilidades hay que estar conscientes para crear las medidas que permitirán solventarlas.
Les recomiendo que experimenten y que definan en su agenda nueva, cuales son las metas y propósitos del nuevo año, comprometiéndose de todo corazón o con toda la gana, para hacerle frente a los retos que estos implican.
Dic 2012.

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