Planes y Propósito Personal de vida.


Entrar a dos kms  dentro de una mina, iluminándome solamente con una lámpara de alto rendimiento fue una experiencia de aprendizaje tremenda. Es impresionante ver como la luz rompe la oscuridad absoluta. Lo que se enfoca es lo que se logra apreciar como el camino a seguir. Vivir la oscuridad en soledad es desagradable. En compañía y con el equipo y guía apropiado, deja de serlo, sobre todo si es el jefe de los equipos de trabajo y pasa todo el día entrando y saliendo, subiendo y bajando por agujeros, como sucede en una colonia de hormigas. Los ingenieros y el guía con quien hicimos la gira, nos brindaron información y apoyo técnico de cómo avanzar, para no caer, o tener un accidente o golpe, o para protegernos de las gotas de agua ácida que caen en los cascos de protección además de indicarnos acerca de los ruidos estruendosos que se escuchaban eventualmente. Sin embargo, me sentí confiado en todo momento, sabiendo que en medio de aquel ambiente, caminando en lodo, charcos y oscuridad, todo estaba bien y estaría bien.

Cada momento de la vida que pasamos puede ser como el túnel de la mina, solo vemos lo que tenemos de frente con la lámpara de minero. El futuro es incierto. El pasado solo nos deja una clara indicación de lo que ha funcionado y lo que no funciona, en todos los aspectos de la vida. Que es lo que nos da certidumbre para los futuros días, meses y años? hace años un colega en un congreso, mencionaba el término de “Futuro planeado”, cuando hablaba del futuro y de la planificación personal: De lo que podemos estar seguros es de lo que planificamos.

Cuando se define adonde queremos llegar, como lo queremos alcanzar, cuando lo queremos lograr enfocamos los esfuerzos y recursos en una dirección determinada que permite asegurar resultados. Es como el haz de luz del foco del minero o del halógeno cortando la niebla al manejar en una noche fría. Desde un punto de vista racional esto es lo más lógico. Alguien más decía: si lo que se planifica a veces no se realiza, que será de lo que no se planifica? Y siendo esta, una verdad del tamaño del Everest, la dimensión espiritual la supera: Los planes son del hombre; la palabra final la tiene el Señor. “ Al hombre le parece bueno todo lo que hace, pero el Señor es quien juzga las intenciones.  Pon tus actos en las manos del Señor y tus planes se realizarán.”Prov. 16:1-3. Esto quiere decir que no está en nuestras manos el resultado final de las cosas que planeamos o esperamos alcanzar con nuestro quehacer diario. Siempre hay fisuras que no están bajo nuestro control  y solo la fe le puede dar sentido a lo que planeamos con muy buenas intenciones.

Se requiere un método sencillo para delinear el futuro y para crear un actuar con significado, Viktor Frankl cuando fue cautivo en Auschwitz, durante la segunda guerra mundial, encontró significado a su permanencia allí, aun después de haber experimentado la pérdida de sus seres más queridos y ser sometido a las torturas más inhumanas. Sin embargo, encontró que en esas duras circunstancias él tenía control de su manera de actuar y eligió no dejarse morir y servir con su noble profesión como médico incluyendo a sus captores. Frankl encontró que entre el estímulo y la respuesta que habría de dar, él tenía un momento en que podía elegir actuar o reaccionar como sus compañeros hacían y morían al poco tiempo. El asumir que en medio de la oscuridad hay un camino que transitar, o que en la incertidumbre hay oportunidades que reconocer, define un nuevo carácter en la persona.  

Frankl desarrolló una corriente terapéutica basada en la búsqueda de significado a la que denominó Logoterapia  y murió a los 92 años, en el año 1997. La visión de futuro que desarrolló en el cautiverio fue en parte reconstruir el libro que estaba escribiendo y al final lo logró. Cuando llegaron las tropas aliadas al campo de concentración, lo habían dado por muerto y estaba en un foso con cadáveres del cual fue rescatado. ¿Qué tiene que ver esto con los planes de vida o con un nuevo año que se avecina? Muchísimo…porque solamente cuando se tiene un sentido de Misión y definir una identidad como persona, se puede tener una Visión para el futuro, que ilumine los pasos que se deben dar para cumplir el propósito que descubramos para la existencia.

John Powell, psicólogo jesuita, tituló uno de sus libros: “Una razón para vivir, una razón para morir” en los años setenta; hay muchas expresiones en esa línea relativas a la necesidad humana de tener un sentido de propósito, de significado, asi como Viktor Frankl nombró su libro: “El hombre en búsqueda de significado”. Siendo esta una condición a tener presente cuando se planifica, sea para uno mismo como para una corporación. ¿Qué somos y que esperamos ser en el futuro? ¿Qué soy y adonde quiero estar en cinco, diez años? En Nicaragua hay una carencia de razonamiento estratégico y proactivo. He visto mucha resistencia en grupos de gerentes, profesionales y técnicos que no planifican, ni siquiera llevan una agenda.

Tuve una experiencia educativa a la que me sometí voluntariamente, en la que se trabajó sobre estos temas y pude ver que un elemento de nuestra cultura es vivir improvisando. El mejor orador es el que inventa cuatro locuras en el momento, no el que lee una ponencia. El activista que se mueve de arriba para abajo es valorado como la persona más entregada en una organización o empresa (aunque al evaluar el trabajo se encuentre solamente vacío, como una burbuja o una pompa de jabón), Covey llama a esto vivir bajo la tiranía de lo Urgente y lo Importante, en su libro de los Siete Hábitos de la Gente Altamente Efectiva. Nuestra cultura es una cultura de apaga- fuegos y aun los que hablamos de planes y agendas, nos vemos arrastrados en la vorágine de este tipo de personas. Entonces para proyectarnos al futuro, requiere tomar conciencia que si no definimos nuestro plan de acción para el futuro, otros lo impondrán en nosotros.

Muchas veces tenemos sueños que alcanzar y dejamos que los demás los descalifiquen y solamente cuando ese sueño y ese logro esperado, está enmarcado en un propósito de vida, hará posible vencer los obstáculos. Solamente al tener claro el horizonte que hemos definido como nuestra Visión, se podrán ir articulando y armando como un gigantesco rompecabezas, el mapa de nuestra razón de ser. Dios es quien en última instancia quien nos provee un marco de referencia, dándole sentido a la vida. El que quiere tener sabiduría que se la pida, dice Santiago. Descubrir el sentido de propósito personal es importante para poder definir una Visión, concretar los sueños y realizar nuestros proyectos y conectarnos con el mapa completo que ha diseñado el Creador.

La definición de nuestros propósitos de año nuevo, no deja de ser un simple ejercicio intelectual si no va acompañado del descubrimiento del significado que atribuimos a nuestra existencia. Con esa claridad en el pensamiento, se pueden definir metas y actividades, por las cuales se cumplan la Misión y Visión personal. Tengo una Visión cuando lo que queremos alcanzar es congruente con el propósito que asumimos nos tiene en la tierra.

Siguiendo los planteamientos de G. Bateson, en relación a los niveles lógicos que se requieren para el cambio, léase para planificar mi nuevo año, la primera definición que se necesita tener clara es cuál es el propósito superior al que apunta nuestra búsqueda. En segundo lugar es definir cuál es nuestra identidad, que somos, que hacemos, potencial tenemos identificado en nosotros mismos. En tercer lugar, cuales son los valores que sustentan nuestro quehacer o en base a que principios guiamos la vida. En cuarto lugar corresponde a la identificación de que capacidades y recursos tenemos y cuales necesitamos incorporar para alcanzar el cambio. Al estar claros de nuestras capacidades, se definen los comportamientos o actividades que nos van a permitir transformar el Entorno o condiciones que nos rodean.

Transformar la Visión en Acción transformadora, por medio de una planificación sencilla y comprometida, solamente será posible cuando se ha definido lo fundamental que es el sentido de propósito y una visión clara para la vida. 1. Para el que quiere estar sano y servir mejor, tendrá sentido hacer ejercicio y una dieta saludable. Porque su propósito de servir a sus semejantes define el marco general de sus proyectos. 2. Para el deportista que quiere triunfar y ser modelo a una juventud que se pierde en vicios y antivalores tendrá sentido prepararse disciplinadamente. 3. Para la persona que tiene un profundo sentido de atender enfermos siendo médico o enfermera, le encontrará razón y significado a las horas de desvelo en su preparación, lo mismo que en sus primeros turnos.

Los planes de nuevo año, asi como tus sueños y los míos, solamente van a materializarse en la medida que apunten a propósitos claros y definidos previamente. Como decía Edison; el genio es 1% de inspiración y 99% de transpiración. Los planes son producto de un ejercicio mental, pero su materialización implicará llevar a la práctica una serie de actividades concretas. De no existir este marco general, todos los esfuerzos y recursos se caerán por su propio peso. ¿Qué opinas al respecto? Te ayuda a ver las cosas de manera diferente?


Diciembre 2013

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