LA DISCIPLINA, SENDERO A TU POTENCIAL
Podría haber sido el beisbolista naturalmente más dotado de todos los
tiempos. Se le registró girando en las, bases en un increíble registro
de 13 segundos. Sin embargo su velocidad no era nada comparado a la
potencia de su golpe. Ha sido dicho que hubieron bateadores de home
run y después estaba este hombre, en una liga propia. El Libro
Guinness de los Records le acredita el más lejano bateo jamás medido
con 643 pies de distancia.
El jugador que estoy describiendo es el gran Mickey Mantle. A la edad
de 19 años ya había sido llamado a jugar para los New York Yankees.
Ganó la Serie Mundial en su año de novato y sus equipos lograron siete
campeonatos a lo largo de su carrera. Para el tiempo de su retiro
Mantle había jugado más juegos como Yankee que cualquier otro jugador,
y había sido nombrado Jugador Más Valioso de la Liga Americana 3
veces. Todavía posee los mejores registros de la Serie Mundial en home
runs, carreras anotadas, y carreras bateadas.
Sin embargo, a pesar de sus impresionantes logros, los expertos creen
que Mickey Mantle nunca alcanzó su potencial. Muchos culpan la lesión
crónica en la rodilla de Mantle de impedirle lograr más. Pero las
lesiones no fueron la raíz del problema. Lo que la mayoría desconocía
es que Mantle era un alcohólico empedernido.
A la edad de 62 años, con su vida y familia desastrosas, Mantle se
internó en la Clínica Betty Ford y comenzó el largo camino de la
sobriedad. Considerando en retrospectiva desde este punto, declaró
sobre su carrera:
Nunca logré lo que mi papá había querido (ser el más grande jugador
que jamás haya vivido) y debería haberlo logrado. Dios me dio un
maravilloso cuerpo con el que jugar, y no cuidé de él. Y culpo en gran
medida al alcohol por eso.
Todos intentan hacer la excusa de que las lesiones acortaron mi
carrera. La verdad es, que después de ser operado de una rodilla los
doctores me dieron trabajo de rehabilitación por hacer que nunca hice.
Me la pasaba tomando… Dañé mis rodillas con los años, y sólo pensaba
que volverían naturalmente a estar bien. Todo había sido siempre
natural para mí. No trabajaba duro por ello.
A pesar de su gran talento natural, Mickey Mantle nunca se disciplinó
asimismo fuera del campo. Para el tiempo en que Mantle estaba listo
para cambiar, era demasiado tarde. Su hígado se arruinó por la vida de
alcoholismo y murió a la edad de 64 años de un cáncer inoperable.
¿Para qué fue que naciste? ¿Cuál es tu sueño? Para volverte la persona
para la que tienes el talento de ser, tienes que cultivar una vida de
disciplina. Considera estas cuatro verdades respecto a la disciplina:
La disciplina viene con etiqueta de precio
La disciplina es costosa. Demanda una contínua inversión de tiempo,
energía y compromiso, a expensas de momentáneo placer y descanso. La
disciplina significa pagar horas de práctica para ganar el premio de
la habilidad. Disciplina significa renunciar a beneficios a corto
plazo por la esperanza de ganancia futura. La disciplina significa
continuar hacia la excelencia con decisión mucho después de que todos
los demás se han establecido en el promedio.
La disciplina torna el talento en grandeza
Cuando lees sobre alguien como Mickey Mantle, te das cuenta que
demasiado talento puede en realidad ser contraproducente para algunos.
Los individuos súper-talentosos pueden quedarse en la mera habilidad y
ser negligentes al construir los hábitos diarios de éxito que los
sostendrán. El poeta Henry Wadsworth Longfellow compartió mucho al
escribir:
Las alturas alcanzadas por grandes hombres y sostenidas
No fueron alcanzadas por un ligero vuelo,
Sino que, mientras sus compañeros dormían,
Persistían en escalar en la noche.
Si quieres alcanzar tu potencial, adjunta una fuerte ética de trabajo
a tu talento.
La disciplina se enfoca en Elecciones, no en Condiciones
En general, las personas se aproximan a la diaria disciplina en una o
dos formas. Se enfocan en lo exterior o en lo interior. Aquellos que
se enfocan en lo externo, permiten a las condiciones dictaminar si
permanecen o no disciplinados. Debido a que las condiciones son
transitorias, su nivel de disciplina cambia como el viento.
En contraste, las personas con disciplina interna se enfocan en las
decisiones. No puedes controlar las circunstancias, ni tampoco
controlar a otros. Al concentrarte en tus decisiones, y tomar las
correctas regularmente, permaneces disciplinado.
La disciplina no se arrodilla ante los sentimientos
Como dijo Arthur Gordon: "Nada es más fácil que decir palabras. Nada
es más difícil que vivirlas, día tras día. Lo que prometes hoy, debe
ser renovado y redecidido mañana, y cada día que se ensancha ante ti."
Si haces lo que debes, sólo cuando de verdad lo sientes, entonces no
construirás hábitos disciplinados. En ocasiones, tienes que actuar
contrario a las emociones. Si te rehúsas a sucumbir a tus bajos
impulsos, no importa cuán grande te hagan sentir en el momento,
entonces irás más lejos.
Resumen
La disciplina es una cuestión de tomar total responsabilidad por tu
futuro. Elige no culpar a las circunstancias por lo que resulta en tu
vida. Elige ir más allá de tu talento natural. Elige tomar sabias
decisiones repetidamente. Elige la disciplina como la senda a tu
potencial.
Fuente: http://eljavier.com
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