¿QUE ES LO QUE QUEREMOS A FIN DE CUENTAS?

 

Iniciar un proceso de cambio frente a una realidad personal, grupal, organizacional o social, implica la definición de objetivos o resultados que se quieren alcanzar del cambio perseguido, en un tiempo determinado.

En nuestra cultura, cuando se hace referencia al hecho de planificar, para cumplir con metas y resultados propuestos, se descalifica a quienes lo mencionan, más no se percibe que es el proceso lógico para poder llegar de una situación actual a una situación deseada. Decía un amigo, si lo que se planifica a veces no se hace, mucho menos lo que no se planifica.

Algunas grandes empresas y organizaciones se iniciaron con la visión de una persona, quien la mantiene escondida de los demás, o es patrimonio de una familia y el resto de su equipo no la conoce, por lo cual no se logran siempre los objetivos que se ha planteado.

Caminar sin tener objetivos y metas claras hace de la vida algo incierto y sin propósito. La mayor parte del tiempo, dejamos que nuestro piloto automático se encargue de esto… de la misma manera que el piloto, habiendo repetido un viaje marca las coordenadas del destino a alcanzar y deja que la computadora del avión realice las acciones que a él le resultaría cansadas o aburridas, por las distancias que cubre. Cuando ya va a llegar a su destino retoma el control de la nave para asegurar su aterrizaje.

Sin embargo, cuando no se tiene un destino claramente definido, y mucho menos los medios y recursos para alcanzarlo, el piloto automático nos puede llevar a cualquier lugar. Como la niña del cuento: esta le preguntó al gato de Cheshire: ¿podrías decirme, por favor, ¿qué camino debo seguir para salir de aquí?  – Esto depende en gran parte del sitio al que quieras llegar – dijo el Gato.  – No me importa mucho el sitio… – dijo Alicia. – Entonces tampoco importa mucho el camino que tomes – dijo el Gato. – … siempre que llegue a alguna parte – añadió Alicia como explicación. – ¡Oh, siempre llegarás a alguna parte – aseguró el Gato-, si caminas lo suficiente!

Siempre me ha fascinado esta parte del cuento Alicia en el país de las Maravillas porque es tan existencial que hace plantearse preguntas válidas a cualquier persona. Tanto las preguntas de cuál es la razón de nuestra búsqueda personal, como al ser aplicada a otros contextos, cual es el propósito de la empresa, organización o sociedad.

En un proceso de cambio personal, organizacional o grupal, si no se tienen las definiciones del resultado a alcanzar, así como de los medios, recursos y tiempo necesario para poder hacerlo realidad, se estará cayendo en la inercia y el azar para no llegar a ningún punto. Tanto el psicoterapeuta, como el coach, contribuirán a facilitar procesos que te lleven al cambio deseado. No perdamos de vista que toda acción humana, si no tiene definiciones de dónde quiere llegar y como, lo que garantiza es una solemne pérdida de tiempo.

 

 

 

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